miércoles, 25 de junio de 2014

EL CAUDAL, Antonio Moreno

   Antonio Moreno nos ofrece un poemario lleno de luz y de cotidianidad. La luz es sublime, pero para nada pretenciosa. Es lo más claro y lo menos vistoso. La luz es entorno, nunca objeto, es ambiente, nos acompaña. Esa es su vocación. No me refiero a la luz material solamente, sino a la luz de la existencia. Para Antonio, existir es, fundamentalmente, una buena noticia. Hay que felicitarse por ser. 
   A partir de ahí, todo lo que encuentra en su camino, ya sean grandes ideales, amores, o pequeños objetos, todo es motivo de celebración. 
   Como tuve ocasión de comentarle personalmente, a mi parecer, no es fácil moverse literariamente en este ambiente pleno de positividad de una forma natural y no pretenciosa. Parece menos invasivo y más cercano aquel que se muestra digno de compasión, o que hurga en sus llagas o en las heridas del mundo. Pero ahí están Juan de la Cruz, Guillén, Paz, Claudio Rodríguez..., y más modernamente, Rosillo.
   Antonio es cercano, muy cercano, porque te cuenta lo bueno de estar vivos. Y lo hace desde la humilde experiencia del que solo tiene la palabra como arma. No habla de una manera impostada. Él dice lo que ve, pero es que ve mucho, porque se para en lo esencial de las cosas, en lo que tenemos que llevar en la mochila para seguir viviendo de una manera digna y sopesada.
  

lunes, 16 de junio de 2014

MEDITACIONES DEL QUIJOTE, José Ortega y Gasset

   Precioso libro de ensayo, donde Ortega medita sobre varias cuestiones: la circunstancia, la novela, el héroe, España, Grecia, el sentido de la vida y de la literatura.
   Es uno de sus primeros ensayos, con un estilo todavía poco forjado, pero ya con la típica genialidad orteguiana. 
   No está mal para empezar a leer a Ortega, aunque a mí parece un poco más oscuro que "Rebelión en las masas" o que "España invertebrada".
   Resalto sobre todo, la meditación titulada "La crítica como patriotismo", donde comenta la conexión que existe entre modernidad y verdadera tradición (que no es la tradición idealizada que se nos ha ofrecido). Es decir, hay que beber a nuestro verdadero ser que, según Ortega, se encuentra mayormente en el Quijote. ¿Habrá que volver a leerlo, entonces? Si es preciso, volveremos otra vez a esa hermosa aventura.
   Por último, aunque haya páginas algo más difíciles, ¡qué bien escribe a Ortega!

lunes, 9 de junio de 2014

LA IDEA IMPERIAL DE CARLOS V, Ramón Menéndez Pidal

   ¿Cuál es la idea principal que transmite este clásico ensayo? La idea de imperio que tenía Carlos V. Para ello, el autor nos pide un poco de empatía. Tenemos que ponernos en esa mentalidad, y pensar la idea de imperio medieval, que es la que tenía Carlos V, como consecuencia, de su propia formación y de asesores como Gattinara y Adriano de Utrecht. 
   Pero Pidal afirma que esa idea la tenía ya de antes, y que no fueron solo sus asesores lo que le influyeron solamente. Es posible, todavía hoy se discute 
   Lo que está claro es que Carlos V fue el último emperador medieval, y quiso imponer por todos los medios su idea de Imperio Cristiano en el mundo cambiante de Renacimiento. De ahí su relativo fracaso. Felipe II, obvimante, es un rey muy distinto.