El mundo contemporáneo nace final del siglo XVIII.
La revolución industrial supuso una radical transformación de los modos productivos a través de la propiedad privada y del automatismo de las máquinas. Este hecho transformó a su vez la sosedad, originado dos clases sociales: Burguesía (propietarios), proletarios (no propietarios, dependientes).
Los proletarios tomaron conciencia de clase y reivindicaron un nuevo orden social (socialismo).
Sincrónicamente, se produjo la transformación de las estructuras políticas, basadas en la soberanía nacional (revolución francesa y revoluciones liberales posteriores).
Como consecuencia, surgió el liberalismo (sufragio, parlamentarismo, separación de poderes), y el nacionalismo (identificar pueblo con nación).
Todo estas transformaciones produjeron un gran crecimiento económico y un segunda revolución industrial, en el último tercio del siglo XIX, que propició el Imperialismo (colonización de territorios extra europeos, en busca de materias primas.
Este imperialismo favoreció el gran capitalismo internacional, y trajo consigo tensiones políticas entre las grandes potencias (que desembocaron en la primera guerra mundial); y crisis de este gran capitalismo en 1929 (que favoreció el fascismo, y la segunda guerra mundial).
En la segunda mitad del siglo XX, se levantó un nuevo orden mundial, basado en la colaboración entre las naciones (ONU), pero no pudo impedir un mundo bipolar: USA y URSS, que creó una tensión continua y conflictos periféricos.
En 1989, con la caída del muro de Berlín, se ha llegado a la mundialización política y económica (globalización) con el liderazgo de USA, aunque ha surgido el terrorismo islamista que se opone de forma violenta al predominio de Occidente.

Me parece que pronto veremos un libro escrito por ti una exposición concisa de la historia de la España contemporánea. Me parece que no se puede entender nuestra historia sin contextualizarla en los avatares europeos del momento. Tengo ganas de leerlo.
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